Los
Trujillo hermanos de oro en el voleibol universitario
Fue una final de voleibol
que caló hondo en todas las universidades que la
protagonizaron. Dentro de sus plantillas, cada
estudiante-atleta cargaba también con sus metas
alrededor del anhelado campeonato.
Los hermanos Trujillo, Diana y Felipe, cumplieron su
promesa de convertir su Navidad en una de oro. Los
guayanillenses se confundieron en la noche del domingo
en un amoroso abrazo de celebración por sus gestas
deportivas en el emblemático Coliseo Roberto Clemente de
San Juan, durante la final del San Juan Championship
Fall de la Liga Atlética Interuniversitaria 2025.
Felipe aportó a los Tarzanes de la Universidad de Puerto
Rico en Mayagüez en el primer campeonato en una década y
el número 18 en la historia para el sexteto de sangre
verde, en lo que fue su segundo año de participación.
Esta final también tuvo su pique, ya que su rival
debutaba en el escenario grande de la LAI: los Castores
de la Universidad Politécnica de Puerto Rico. Además,
ambas instituciones son reconocidas por la alta calidad
de sus programas académicos en ingeniería y arquitectura.
“Estoy bien orgulloso y bien feliz por mi madre (Marian
Torres) y mi padre (Pipe Trujillo), porque ellos han
trabajado muy duro para que nosotros, sus hijos, vivamos
este momento”, dijo el menor de los Trujillo con una
enorme sonrisa frente a su hermana del medio, Diana.
Por su parte, la estudiante-atleta de contabilidad,
Diana, sumó su tercer campeonato consecutivo con las
ahora hexacampeonas Taínas de la Universidad Ana G.
Méndez. En una serie en la que resultó afectada en una
pierna ante un rival de fuerza como las Delfinas de la
Universidad del Sagrado Corazón, su celebración con la
UAGM no podía pasar desapercibida. Tuvo que recurrir a
la plataforma digital de la LAI para seguir el partido
de su hermano mientras cenaba con su equipo en una
famosa pizzería del área de Cupey.
“Me tuve que ir a comer con mi equipo, ya que el
director atlético (Edgar Díaz) nos llevó. Yo no me
quería ir, pero como todo el equipo iba, estaba en el
restaurante gritando”, contó la hermana del medio, quien,
en el último año de su hermana colegial, Mariana, le
ganó el oro.
Mirando a su hermano, Felipe, le confesó: “Para que
sepas, toda Ana G. Méndez estaba apoyando a Mayagüez. Y
todo el restaurante, cuando tú ganaste, empezó a
aplaudir. Estábamos sufriendo por ti, viendo el Facebook
Live de la Liga”.
Además de su medalla de oro, el tarzán y la taína
pudieron cumplir el sueño de jugar su primera final en
un escenario deportivo que ha sido inspiración de las
memorias colectivas de Puerto Rico, tanto en el deporte
como en el arte y en decisiones políticas.
“Esta es la primera final en el Clemente. Estaba bien
ansioso, quería jugar aquí y ganar el oro para mis
amigos Pedro Santiago y Richard, el capitán, que ya se
gradúan”, expresó el estudiante-atleta de ingeniería.
El valor de la final para Diana fue distinto:
“En verdad que, a diferencia de mis otras dos finales,
esta es la que más me llevo, porque me dieron más
oportunidades de juego aun estando lesionada. Un juego
decisivo en el Clemente donde vinimos a demostrar que
somos capaces, en una liga donde el nivel del voleibol
sigue apretando en otras instituciones”, argumentó la
triple campeona de la LAI.
La historia de los Trujillo se enlazó con la de los
hermanos gemelos fraternos Dylan y Stephany Velázquez.
Dylan ganó el oro con la UPR de Mayagüez y su hermana
obtuvo la plata con las Delfinas de la USC. El zurdo
atacante pudo cumplir su meta de ser campeón nacional,
un logro que no había alcanzado en las categorías
menores.